Otras formas de celebrar tus quince primaveras
Si no estás segura de querer celebrar tus quince años a la forma tradicional, existen otras opciones que te permitirán celebrar el paso a la etapa adolescente de una forma divertida y original.
Sigue nuestros consejos:
Un viaje: además del típico crucero con tu familia, tal vez podrías planear algo más emocionante y divertido, como conocer alguna cultura antigua, completar tu árbol genealógico conociendo a tu familia que vive en Sicilia, o ir a ese lugar de la Tierra que siempre has querido conocer, ya sea París o Alaska, en avión, en barco, en bicicleta, en tren, con mochila en la espalda ¡todo vale!
Un reto: bien sea aprender windsurf, probar a dejarse caer en benji, saltar en paracaídas, ir de expedición al Amazonas, entrenarte para un triatlón y completarlo, subir una montaña o hacer el camino de Santiago, son experiencias que quedarán grabadas en tu memoria para toda la vida y que también podrás compartir con los seres que quieres.
Sobre ruedas: lo mejor de cumplir quince es que ya se acercan los 16 y podrás tener licencia de manejar. Si eres de quienes no puedes esperar el momento de tener en tus manos un volante, tal vez te interese convertir el dinero guardado para la fiesta de quince en la posibilidad de tener un auto, nuevo, usado, el que dejó tu hermano mayor, o el que tengas la posibilidad, a tu primer auto lo recordarás tanto o más que tu primer beso.
Invertir en tu educación: Sí, tal vez no está en la lista de regalos de la mayoría de las quinceañeras, pero aún estás a tiempo de hacer un fideicomiso o cualquier otra figura que te permita guardar fondos para solventar parte de los gastos que acarreará tu educación superior. En unos pocos años sabrás que fue tu mejor regalo.
Realizar un deseo: Eso que sueñas y no has podido realizar todavía, como nadar con delfines, conocer a una celebridad, ir a un buen doctor o nutricionista para quitarte esos kilos de más, hacerte un tratamiento de ortodoncia, hacer un curso de modelaje, estudiar actuación, canto, baile, guitarra, escultura, comprar el modelo de lentes que tú escojas y no los que tu mamá pidió porque son más duraderos y cuestan menos, cambiar la decoración de tu cuarto, gastarte el dinero de la fiesta en un guardarropa que se ajuste a tu estilo, cenar en un restaurante legendario con tu familia, o la opción que se te ocurra es siempre una buena idea ¡porque cada cabeza es un mundo!
Hacer una buena obra: si hacer felices a otros es parte de tu agenda de vida, este momento es perfecto para compartir tus buenas intenciones. Convertir tu fiesta de quince en un proyecto filantrópico no es del todo descabellado y contar con un buen record de servicio comunitario seguramente también te ayudará al momento de entrar a la universidad y de optar por programas de ayuda económica para tus estudios.
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